miércoles, 22 de febrero de 2017



NO APROBACIÓN DE SEMILLAS TRANSGÉNICAS EN NICARAGUA

La Alianza “Semillas de Identidad”, conformada por seis redes nacionales[1] y más de 35 mil familias productoras de granos básicos, presentó una solicitud al gobierno de Nicaragua para que no ceda ante las presiones de las empresas agroindustriales, que pretenden introducir semillas transgénicas para el establecimiento de cultivos o fines experimentales, de investigación y comercio.

Según el Censo Agropecuario del 2012, en Nicaragua existen casi 240 mil productores, el 90 por ciento de los cuales son pequeños y medianos, poseen el 67 por ciento de las tierras cultivables y producen el 91 por ciento de la producción de maíz y el 82 por ciento del frijol.

Son ellos que alimentan a Nicaragua.

Desde que en el 2006 se lanzó la Campaña “Semillas de Identidad”, las organizaciones, redes y grupos que la integran lograron identificar 141 variedades criollas de frijol, 127 de maíz, 38 de sorgo y 9 de arroz.

También se han creado más de 400 bancos comunitarios de semillas criollas de propiedad colectiva, que permiten a miles de familias campesinas tener acceso a este impresionante patrimonio genético.

OGM: nada más que un gran negocio

En defensa de las semillas criollas

Ante las fuertes presiones ejercidas por las empresas agroindustriales para que el gobierno apruebe la introducción de semillas transgénicas, la Alianza “Semillas de Identidad” alertó sobre el peligro de contaminación genética que afectaría gravemente las variedades criollas y acriolladas.

“Hoy más que nunca estamos comprometidos con la defensa de nuestras semillas criollas y acriolladas”, dijo Carlos Vidal Tenorio, del Programa Campesino a Campesino (PCaC). 

Según él, diferentes estudios ya han demostrado que los cultivos transgénicos no sólo no son más productivos que los cultivos tradicionales, sino que son adictos a los agrotóxicos, generan problemas de salud, contaminación y erosión genética.

Además, como las semillas transgénicas están patentadas por las grandes trasnacionales, los productores no podrán ni guardarlas, ni sembrarlas nuevamente sin pagar una licencia.

“Todo esto nos traería más dependencia, pérdida del patrimonio nacional y contaminación ambiental. Vamos a crear un frente de lucha contra la introducción de transgénicos al país”, indicó Vidal Tenorio.

También para Mayra Flores de la Red GPAE y Blanca Landero delMAONIC es importante pronunciarse para que el patrimonio genético de Nicaragua se cuide y se defienda.

“Debemos seguir impulsando la agroecología, defendiendo nuestras semillas autóctonas, sumando a más familias productoras, oponiéndonos a la introducción de cualquier tipo de transgénicos. Y queremos que nuestro gobierno nos escuche y nos apoye”, dijeron las dos productoras.

Ante este peligro inminente y basada en los principios de “prevención” y “precaución”, la Alianza “Semillas de Identidad”solicitó al actual gobierno no permitir la introducción de cultivos transgénicos, al tiempo que instó a estar alerta ante “la falsa propaganda y promesas engañosas de las grandes multinacionales”.

También pidió que ante las solicitudes de empresas privadas de introducir cultivos transgénicos, las autoridades se apeguen a los procedimientos establecidos por la Ley 705 o Ley de Bioseguridad[2].

Desafortunadamente, esta ley, la más avanzada de la región centroamericana en el control y regulación de OGM, nunca ha sido reglamentada. Esto limita enormemente su aplicación. 

Finalmente, la Alianza solicitó “fortalecer las capacidades administrativa y técnicas de las autoridades competentes para revisar, analizar y determinar los riesgos asociados a especies transgénicas”, así como “defender los derechos de la agricultura familiar y la preservación del patrimonio genético nacional”.

Fuente: Rel-UITA

[1] Centro Humboldt, Grupo de Interés por la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (GISSAN), Liga de Defensa del Consumidor de Nicaragua (LIDECONIC), Movimiento de Productoras y Productores Agroecológico y Orgánico (MAONIC), Programa Campesino a Campesino (PCaC), Red de Promoción de la Agroecología (GPAE)
[2] “Ley Sobre Prevención de Riesgos Provenientes de Organismos Vivos Modificados por Medio de Biotecnología Molecular"

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Esclavitud Alimentaria a Escala Mundial


El pasado 16 de octubre, se celebró el día Mundial de la Alimentación con el lema: El Clima está cambiando. La Alimentación y la Agricultura también. Esta frase, está en sintonía con la propuesta de las grandes empresas transnacionales que continúan influyendo en los hábitos alimenticios, por su poder económico y el control en la producción de alimentos, a costa de los daños casi irreversible provocados al medio ambiente, la salud de las personas y la erosión genética, a través de su trinomio: Maquinaria, Agroquímicos y el monopolio de las semillas.  

Hoy la agricultura agroindustrial (revolución verde) emite grandes cantidades de emisiones de gases de efectos invernaderos causantes del cambio climático mundial. Además ha provocado una importante erosión genética de plantas y animales. Según estudios, en el mundo, se llegaron a usa más de 3 mil especies de plantas y animales, de las cuales la cuarta parte eran comestibles. Hoy se han reducido a 4 cereales (maíz, arroz, trigo, y la cebada) y 4 razas de animales domésticos. Se suma la deforestación, contaminación de suelos y agua y al despojo de las tierras a miles de familias campesinas para los monocultivos y los agrocombustible (desiertos verdes). Además de la influencian de manera directa en nuestros hábitos alimenticios, con las comidas chatarras y la incorporación de los pseudo alimentos, entre ellos los alimentos transgénicos, causante de muchas enfermedades.

Un transgénico (organismo genéticamente modificado u OGM) es un ser vivo creado artificialmente en laboratorios con técnicas que permiten insertar a una planta o a un animal genes de virus, bacterias, vegetales, animales e incluso de humanos. Por lo tanto, son variedades producidas en laboratorio donde las condiciones controladas hacen que sean susceptible a la gran diversidad de clima y suelos que predominan en el mundo, por ello su fracaso a nivel productivo.

Las especies de plantas y animales que hemos conocidos, son productos de un proceso de evolución constante y tienen relación con el clima, el suelo, el manejo y tipo de reproducción. Entonces la agricultura y los alimentos que provienen de ella, no es cuestión de un solo Gen, es producto de un conjunto de factores bióticos y abióticos articulados, en sintonía y en armonía. La planta de arroz tiene entre 45 y 56 mil genes, que determinan sus principales características. Por lo tanto, el Gen por sí solo no existe, el GEN es una expresión de los factores antes mencionados.

En respuesta al fracaso de los transgénicos, existe una campaña mundial a su favor promovida por las transnacionales, las cuales han invertido en lobby internacional, gastando sumas exorbitantes de dinero para comprar políticos, investigadores, multilaterales y universidades, que hoy abogan a favor de los transgénicos. Según un informe denominado Lobby de MONSANTO, la empresa aliada con la Bayer, han invertido más de 120 millones de dólares en lobby en Washington y otros miles en la Unión Europea, para de ahí dictar sus leyes y normas que favorezcan la expansión de los transgénicos.

No es raro, que paralelo a la celebración del Día Mundial de la Alimentación, Monsanto y sus aliados, hayan organizado el Congreso Internacional Sobre Pobreza y Hambre organizado por la Universidad Católica de Valencia, donde un puñado de expertos, incluyendo algunos premios Nobeles, ya influenciados, concluyeron, que los transgénicos no afectan la salud. Cobardemente apoyan esta campaña pese a los 20 años de fracaso de los transgénicos, ya que según estudios internacionales, solo 10 países lo han adoptado y solo 4 rubros han sido promovidos, ninguno de ellos como alimento para aliviar la pobreza y el hambre como ellos han pregonado. 

Esta campaña hace eco en un precario grupo de grandes productores desinformados en Nicaragua, que buscan como incidir a nivel político para permitir la introducción de transgénicos, a pesar de los riesgos que estos representan.

Buena noticia, este pasado 16 de octubre, se realizó en La Haya el Tribunal Internacional Monsanto, una iniciativa civil desarrollada por movimientos sociales, para evaluar a partir del testimonio de 30 figuras de todo el mundo la responsabilidad por las violaciones a los derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio de la multinacional transgénica. 

Es fundamental, continuar re-existiendo y hacer la lucha a través de la producción agroecológica y con el consumo responsable y alerta a nuestros ciudadanos sobre las perversas intenciones de las empresas transnacionales que través de su modelo de producción Genocida quieren continuar erosionando nuestros alimentos, conocimientos, identidad, soberanía y seguridad alimentaria y nutricional.

Harold Calvo Reyes

Coordinador de la Alianza Semillas de Identidad
semillas.identidadnic@gmail.com

miércoles, 3 de agosto de 2016

Curso Centroamericano de Agroecología



Agroecología Campesina, Soberanía Alimentaria y Resiliencia al Cambio Climático

“Familias Campesinas enfrentando el Cambio Climático



La Alianza Semillas de Identidad, La Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (SOCLA) y SWISSAID, organiza el Primer Curso Centroamericano: “Agroecología Campesina, Soberanía Alimentaria y Resiliencia al Cambio Climático”, bajo el lema: Familias Campesinas enfrentando el Cambio Climático, del 8 al 13 de agosto del 2016 en el Centro de experimentación y capacitación de la Fundación Denis González, La Garita, San Ramón, Departamento de Matagalpa.


En el curso participaran más de 55 personas, promotores campesinos, técnicos y especialista de Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador, Chile, Colombia y Estados Unidos que intercambiaron conocimientos ancestrales, tradicionales, técnicos y científicos relacionados con la Agroecología; propiciando la promoción colectiva y participativa de un modelo para la transformación de los sistemas de producción convencionales a sistemas de producción agroecológicos basados en la biodiversidad, cultura, economía y seguridad alimentaria para la población local.

El curso contará con la participación de docentes internacionales como el Dr. Miguel Altieri y la Dra. Clara Nicholls Estrada de la Universidad de Berkeley, California y miembros de SOCLA y el Dr. Agustín Infante de Chile; así como con expertos nacionales como el Ing. Orlando Valverde, el Dr. Andreu Pol, José Luis Pérez del PCAC y docente de la Universidad Nacional Agraria y de otras personalidades de socios de la Alianza Semillas de Identidad.

Durante el curso se dictaran charlas y días de campos relacionados con los principios y las bases científicas de la agroecología como ciencia, el enfoque de sistemas de la producción campesina, los indicadores de sostenibilidad y resiliencia de las fincas manejadas agroecológicamente, además de estudios de casos y prácticas de campos en fincas agroecológicas. De igual manera, se debatirá sobre el cambio climático y la importancia de conservar las fuentes de aguas, y el valor de conservar y mejorar las semillas criollas y acriolladas para conservar la agrobiodiversidad.

Más información: semillas.identidadnic@gmail.com



martes, 7 de junio de 2016

Bancos de Semillas elevan productividad


Pese a los efectos de la sequía, con el rescate y uso de semillas criollas unos 13,000 productores han elevado los rendimientos en maíz y frijol. 


A nivel nacional el rendimiento promedio de los granos básicos sigue siendo limitado: 11 quintales por manzana para el frijol y 18 quintales por manzana para el maíz. Sin embargo, unas 13,000 familias que se han dado a la tarea de rescatar las semillas criollas y acriolladas han logrado elevar considerablemente sus rendimientos al combinar el uso de estas con un manejo agroecologico.
“Hemos hecho caracterización de 15 variedades de frijol, entre estas han resaltado las de frijol cuarenteño que es un frijol pequeño que produce rápido, a los 40 o 45 días y tiene un rendimiento de 24 quintales por manzana. También destacaron un frijol rojo criollo que se sacó en la comunidad El Caliguate (Santa Teresa, Carazo) que rindió 22 quintales por manzana y el frijol rosado que le llaman color de santo que también rindió 22 quintales por manzana”, detalla Domingo Páramo, secretario de la junta directiva de la Red de Bancos del Pacífico Sur.